Olla a presión

Cuando Inés llegó  a la casa cómoda y moderna de su hermana diez años mayor y su esposo en Olivos, no sabía que iba a ser una tortura. Tuvo que dejar Pilar donde vive, porque quería consultarle  a su cuñado escribano cómo mejorar un contrato de alquiler que pensaba emplear con un nuevo inquilino, y tenía urgencia. Siempre se ponía nerviosa cuando lo consultaba a Pichón, pero más ahora, que había decidido hacerlo cuando empezaban las primeras medidas de  aislamiento social preventivo por la pandemia.

Paula, la hermana, la recibió con alegría y afecto. Era la más bonita de las hermanas y se mantenía muy bien gracias a dietas y gimnasia, que podía hacer gracias a que era jubilada docente. El cuñado, que estaba saliendo para la escribanía de elegante sport, como siempre la recibió con alegría y seducción poco disimulada. Era habitual que le palmeara la espalda y quisiera saber sobre su nuevo novio. Inés hacía cinco años que estaba divorciada y su nuevo amigo íntimo había sido comentario de la familia. Inés entró preocupada y un poco ansiosa, como siempre que estaba Pichón cerca. Su auto había venido haciendo un ruido raro, tipo del tren delantero, que la preocupaba. Ejecutiva llamó por celular a su mecánico que se ofreció a buscarle el auto y llevarlo a su taller. Cuando Pichón se fue, las hermanas se pusieron al día. Paula comentó que estaba preocupada porque hacía un tiempo que no sabía nada de Matías, su hijo adoptivo que vivía independientemente y era remiso a llamarlos. Paula se enteró que Guillermo, el novio de Inés, quería verla ese viernes porque era deseoso de su sexualidad, lo que la halagaba y exigía un poco; ella estaba insatisfecha porque consideraba limitado el compromiso de él.  A la noche cuando  volvió  Pichón sucedieron las dos primeras situaciones problemáticas: mirando por la televisión se enteraron  que la cuarentena pasaría a ser obligatoria y con incredulidad y temor se quedaron pasmados frente al televisor. En ese momento Inés recibió el llamado de su mecánico que le dio la noticia no esperada de que el tren delantero no tenía  arreglo, que por la cuarentena iba a ser imposible arreglarlo y que no iba a haber  fecha para que pudiera conseguir el repuesto ni cambiárselo  .Si bien Paula la invitó a quedarse todo el aislamiento con ellos, Pichón aprovechó sin disimulo la oportunidad para acercársele y con una sonrisa seductora decirle con complicidad que se iba a tener que conformar sin su novio. A la noche tarde Inés se encontraba por zoom.us con Guillermo, él la quería ver, no creía que fuera tan terrible la situación como decían los medios, que estaban manipulándolos porque se estaba avanzando hacia una sociedad cada vez más autoritaria.

A partir de entonces, el matrimonio e Inés conviven, es una olla a presión para todos. Paula, toma el rol maternal e intenta hacer un espacio saludable constantemente; dice las vitaminas que tienen los alimentos, limpia dos y tres veces todos los lugares, hace gym  por zoom sabe detalles de lo que pasa en otros países. Es un poco ingénua, repite todo lo que escucha por los medios. En la segunda semana empieza a chocar con Inés que es profesora universitaria y más independiente su criterio de análisis. Chocan también porque Paula es idealista y le sugiere a la hermana seguir con la pareja, que el amor triunfará. Mientras que Inés sabe que Pichón la acosa, cuando se quedan solos se ve que algo ha pasado entre ellos cuando Inés era chica, seguramente un abuso infantil .Pichón es un hombre nervioso, que tiene la costumbre de mover un ganchito sujeta papeles entre sus dedos como ansiolítico, también limpia la casa porque es obsesivo y su madre lo acostumbró a estas tareas cuando falleció su padre. Es perverso, se sabe inteligente y exitoso, muy seguro y de rapidez al hablar y mucho humor sobre sí mismo y los demás, ácido. Como Inés necesita su ayuda, también a veces se sonríe antes sus ocurrencias, parece seducir, pero está internamente muy nerviosa.

En la tercer semana estalla Pichón contra la cuarentena, porque su estudio está paralizado. Inés se angustia todas las noches hablando con su novio, se siente alejada  de él  en la forma de cuidarse y ver la vida, se siente presionada a encontrarse con él, sin tener en cuenta las circunstancias. No se siente querida, está muy triste y asustada, al borde de una situación límite Sobre todo siente que su anfitrión es su acosador, lo que se muestra cada vez que no está Paula. Se produce una eclosión cuando nadie controla sus miedos: Pichón empieza contra la cuarentena, la mujer se opone, él la devalúa, la compara con Inés que se harta y le dice que él es perverso, que además intuye que Matías fue un niño apropiado en la dictadura, cuando Pichón estaba haciendo su carrera judicial y que Paula es negadora. Al día siguiente Ines desaparece habiendo dejado todas sus pertenencias.