Mujeres que trabajan

Mujeres que trabajan

06/07/1938 | min | Manuel Romero

Mujeres que trabajan, se inicia en el ajetreo de una gran tienda. Simultáneamente en la boite Tzigan, un grupo de “ niños bien”, bebe y molesta a todo el mundo. Ana María del Solar (Mecha Ortiz), rica heredera, lleva la voz cantante. Borracha, en una lechería donde desayunan varias empleadas de la Tienda Stanley (Pepita Serrador, Alita Román, Alicia Barrié, Sabina Olmos y Niní Marshall), brinda por las mujeres que trabajan y culmina la provocación, efectuando una colecta entre amigos, para las chicas. Luisa, estudiante y marxista, peinada a la croquignol, asume la defensa del grupo le dice: “ Señorita, no nos humille con su limosna” ; además le augura melodramáticamente: “Cuide usted su dinero, mañana puede necesitarlo. Nadie está libre del destino”. Sin tanto protocolo, Catita – contundente – la espeta: “Vaya a tomarle el pelo a su ‘destinguida’ familia”. Ana María, conoce el suicidio de su padre, un financista arruinado, por medio del titular de un diario ( otro recurso del que Romero se vale a menudo). Es despreciada por sus pares: “La mancha de su apellido caerá sobre nosotros” dicen; y la abandonan. Lorenzo (Tito Lusiardo), su chofer, la lleva a la pensión donde viven Luisa y sus amigas. “Me burlaba de la pobreza y ahora soy pobre,; no sé que será de mí”, exclama. Todas le recriminan sus actitudes pasadas, pero enseguida se muestran solidarias, empleándola en la tienda. Ahora, es también una mujer que trabaja. En una salida con su patrón, alza la copa y dice “Brindo por mi pasado que acaba de irse”. Una calumnia, motiva que las chicas en tropel (prácticamente toda la tienda) deban salvarla del “villano” (Enrique Roldán) . Se efectúan bodas múltiples: Ana María con Carlos (Borel); Catita con Lorenzo. Una “sutileza” del director, hace que Luisa, poniéndose romántica, atribuya su marxismo a la falta de novio… La imagen final, muestra a las chicas solteras, tomadas del brazo – y por la calle – marchando a su trabajo.(Andrés Insaurralde)

Circunstancias:

Vestuario Lenceria Etam.
Fragmentos del nocturno en mi bemol, opus 9, n 2, de Frederic Chopin y Marcha Nupcial de Tannhauser y el Torneo de Cantores de Wartburg, de Richard Wagner.
Diálogos de Catita: Niní Marshall
Vestuario: Lenceria Etam.

Año de producción:

1938

Lugar de estreno:

Monumental

Guión

Manuel Romero

Música

Alberto Soifer

Montaje

Juan Soffici

Distribución

Lumiton

Producción:

Lumiton

Maquillaje:

Berta Gilbert